Un bar dentro de casa puede convertirse en un espacio lleno de personalidad, incluso cuando sus dimensiones son reducidas. Aunque debe mantener una relación con el ambiente que lo rodea y con la arquitectura de la vivienda, su diseño permite jugar con materiales, iluminación y elementos decorativos para crear un espacio original.
1. La ubicación define el diseño del bar
La sala y el comedor suelen ser los ambientes interiores favoritos para incorporar un bar, aunque la cocina también puede ser una alternativa cuando no se cuenta con demasiado espacio. Tanto el diseño como el tamaño dependerán de los metros cuadrados disponibles en el lugar elegido.
2. Integra el bar con la arquitectura de la casa
Aunque el diseño de un bar puede ser más atrevido y original, debe mantener una relación con el espacio que comparte y, en realidad, con toda la arquitectura de la casa. Utilizar materiales presentes en otros elementos del ambiente puede ayudar a generar continuidad. Un ejemplo es llevar el metal y la madera del plafón hasta la pared para formar la contrabarra.
3. La contrabarra combina almacenamiento y exhibición
La contrabarra suele equiparse para guardar los utensilios necesarios, mientras que su parte superior puede utilizarse para exhibir botellas y accesorios decorativos. También puede incorporar pantallas de televisión, cuadros, placas de piedra o incluso libros y otros objetos de uso cotidiano.
4. La iluminación indirecta realza los materiales
La iluminación indirecta aporta belleza al bar y permite que los materiales se luzcan aún más. Colocarla alrededor del perímetro de la barra puede generar una sensación de flotabilidad y destacar su presencia dentro del espacio.
5. Madera y piedra aportan calidez y sofisticación
Las barras suelen tener una altura de 1 o 1.10 metros y pueden utilizar granito, mármol, cuarzo u otro tipo de piedra en la encimera. Estos materiales combinan especialmente bien con la madera, un material frecuente en los bares de casa que aporta un toque cálido y sofisticado.
6. El espejo es un elemento que no puede faltar
El espejo ayuda a generar una sensación de amplitud y también permite que las personas sentadas en la barra puedan verse entre sí a través de su reflejo. Además, puede elegirse en diferentes acabados: transparente o entintado en humo, dorado u otra tonalidad que se integre con el diseño del espacio.





