El baño de una recámara principal puede diferenciarse del resto de los baños de la casa a través de espacios y elementos pensados especialmente para la comodidad de la pareja. Dobles lavabos, duchas, tinas y una selección cuidada de materiales permiten crear un ambiente más completo y sofisticado.
1. Diseña el baño pensando en dos
A diferencia de otros baños de la casa, el de una master suite puede incorporar elementos que faciliten su uso en pareja, como un doble lavabo, una ducha doble o una súper ducha y una tina o jacuzzi. En algunos casos, también puede incluir un doble inodoro o combinarlo con un bidet.
2. Aprovecha las vistas desde la tina
Cuando el baño cuenta con una vista atractiva hacia el exterior, la ubicación de la tina puede aprovecharla para convertir el paisaje en parte de la experiencia. Colocarla desde un punto donde sea posible contemplar el exterior permite disfrutar de la vista mientras se busca un momento de relajación.
3. Separar las áreas ayuda a mantener el orden visual
Los baños principales suelen contar con doble lavabo para ofrecer mayor practicidad y comodidad. Además, privatizar el área de ducha y sanitarios permite conseguir una imagen más limpia y organizada dentro del espacio.
4. Una paleta unificada permite mezclar materiales
Combinar diferentes recubrimientos a partir de un mismo tono permite crear composiciones interesantes sin perder unidad. En el baño de una master suite, pisos, paredes y mesetas pueden tener distintas texturas y vetas, pero compartir una tonalidad blanca que unifique el conjunto. El dorado puede incorporarse como un detalle de sofisticación en espejos y otros elementos.
5. Los muebles simples se adaptan a diferentes estilos
Los muebles de baño blancos, de siluetas simples y minimalistas, pueden combinarse con distintos tipos de recubrimientos, maderas y griferías, convirtiéndose en una base versátil para el diseño del espacio.
6. Un piso protagonista necesita un entorno que lo acompañe
Un piso con estampado geométrico en tonos neutros puede convertirse en el acento del baño. Para mantener su protagonismo y aportar elegancia, puede combinarse con materiales y recubrimientos lisos.
7. Un área para el arreglo personal suma funcionalidad
Si el espacio lo permite, además del doble lavabo se puede incorporar un área libre destinada al arreglo personal, donde colocar maquillaje u otros accesorios de aseo. Añadir luminarias en esta zona ayuda a facilitar estas tareas.





