La recámara principal es un espacio íntimo donde comienza y termina el día, por lo que su diseño puede contribuir a crear una sensación de paz y tranquilidad. El equilibrio entre orden, materiales, colores y mobiliario permite construir un ambiente propio, cálido y versátil.
1. Menos elementos pueden crear más tranquilidad
Una recámara minimalista puede aportar paz y tranquilidad a través de la elección de los elementos necesarios y de buen gusto. La iluminación natural ayuda a enaltecer los detalles arquitectónicos, mientras que la combinación de madera, concreto aparente y pocos muebles cuidadosamente seleccionados crea un ambiente cálido y placentero.
2. Una paleta de tonos puede unir todo el espacio
Mantener algunos tonos presentes de manera constante en los distintos materiales ayuda a generar armonía. La madera puede aparecer en elementos como burós, banca y piso; el gris, en diferentes gamas, puede llevarse a la cabecera, ropa de cama y plafón; mientras que el dorado aporta elegancia en lámparas y cuadros. El blanco, presente en cojines, pantallas, paredes y cuadros, añade suavidad al conjunto.
3. El orden también forma parte del descanso
Como la habitación es el espacio donde inicia y termina el día, mantenerla organizada es importante. Un diseño que contemple correctamente la organización y el almacenamiento ayuda a conservar el orden y la paz necesarios para el día a día.
4. Madera y gris forman una combinación que permanece
La mezcla de madera de tzalam con gris es una combinación que funciona especialmente bien en la recámara. En este caso, el lambrín de madera también puede utilizarse para aportar mayor privacidad al espacio, tanto desde la puerta de entrada como desde la puerta del baño.
5. Una salita puede darle mayor versatilidad
Incorporar una salita dentro de la recámara permite sumar un espacio con distintos usos. Además de complementar el ambiente, este elemento aporta mayor versatilidad a la habitación.




