El regreso a la oficina ha traído consigo nuevas formas de entender los espacios de trabajo y estudio. Ambientes sofisticados, confortables y con un toque de originalidad buscan hacer más agradable la jornada, mientras que en casa también se han creado espacios específicamente pensados para trabajar o estudiar.
1. Combina luz natural con una iluminación adecuada
Una buena entrada de luz natural, acompañada de un diseño de iluminación adecuado, contribuye a crear ambientes cómodos para transitar la jornada. La iluminación se convierte así en un elemento importante dentro del diseño de estos espacios.
2. Utiliza tonalidades claras para ampliar visualmente el espacio
Cuando las entradas de luz son pequeñas y los espacios son reducidos, una paleta de blancos y beige en paredes, pisos, mobiliario y carpintería ayuda a crear una composición ambiental reconfortante. Los espejos pueden complementar esta propuesta al generar una sensación de amplitud.
3. Combina materiales para crear una atmósfera elegante
El mármol gris, como el Santo Tomás, puede combinarse con mobiliario en tonos grises y negros y con maderas como tzalam, tornillo o nogal. Esta mezcla de materiales y tonalidades aporta una sensación de elegancia, mientras que la luz natural y una correcta planeación de iluminación completan el ambiente.
4. Mantén el orden a través del mobiliario
La planeación del mobiliario es fundamental para mantener cada cosa en su lugar. Además de contribuir al orden, una distribución bien pensada forma parte importante de la propuesta de interiorismo de estos espacios.
5. Adapta el espacio de trabajo al hogar
Los espacios de trabajo o estudio en casa pueden ocupar áreas pequeñas y acogedoras, como aquellas que incorporan bibliotecas de madera, o convertirse en zonas específicamente habilitadas para trabajar. Incluso es posible crear un espacio independiente del resto del hogar, con un acceso propio.





