Loco Tequila y Santiago Arau presentan en Casa Pedregal, en la Ciudad de México, la exposición fotográfica Canchas, una obra que transforma el paisaje mexicano en geometría y símbolo. Esta propuesta invita a observar el territorio desde una perspectiva distinta, donde la cancha se devela como una presencia constante que se adapta, evoluciona y se consolida como una estructura cultural profundamente arraigada en la memoria colectiva.
A través de su mirada inusual y disruptiva, Arau reveló una serie de canchas ocultas entre selvas, desiertos, montañas, litorales, pueblos, ciudades y campos de agave. Desde esa distancia, la cancha adquiere una dimensión nueva: deja de ser únicamente un espacio de juego para convertirse en una composición de geometrías y trazos que transforman la manera de leer el paisaje.
El origen conceptual de Canchas nace del ancestral juego de pelota mesoamericano. Desde sitios ceremoniales como Guachimontones, Jalisco, hasta los espacios contemporáneos que emergen en distintas regiones del país, el juego aparece como una persistencia cultural que atraviesa el tiempo. Jugar con una pelota ha sido, desde tiempos antiguos, una forma de habitar el territorio.
Esa misma lógica encuentra una resonancia particular en El Arenal, Jalisco, lugar donde nace Loco Tequila. Inspirándose en las emblemáticas formas circulares concéntricas de Guachimontones, Loco Tequila diseñó las formaciones de sus propios campos de agave siguiendo estos mismos patrones geométricos; lejos de ser un sembradío tradicional, el paisaje se revela como una monumental expresión artística y de locura genial.
Es justamente en medio de este mar azul de agave donde una cancha emerge e irrumpe en el horizonte como una reinterpretación contemporánea del territorio, recordando que el juego posee un origen ritual, simbólico y colectivo.
Concebido desde la locura genial, la valentía por desafiar lo establecido, la creatividad trascendente y la autenticidad radical, Alberto Navarro, Director General y Maestro Tequilero de Loco Tequila, señaló que este proyecto materializa la identidad y sensibilidad artística de Loco Tequila. Destacó que la aparición de esta cancha conecta el misticismo del juego de pelota con el fútbol actual, demostrando que el paisaje intervenido con audacia se convierte en arte vivo y motivo de celebración.
Por su parte, el fotógrafo Santiago Arau apuntó que la muestra es fruto de un minucioso trabajo conjunto con Loco Tequila. Detalló que su exploración aérea buscó reconfigurar la mirada cotidiana, descubriendo en El Arenal una imponente armonía en el suelo. Añadió que capturar este espacio deportivo rodeado de agaves confirma que la delimitación de un lugar para jugar es un ritual heredado, transformando la colección en un registro de cómo el juego con la pelota estructura nuestra identidad.
Las expresiones de Loco Tequila se integraron a la experiencia como auténticas obras de arte para contemplarse y deleitarse, amplificando el diálogo entre fotografía, materia y sensibilidad contemporánea. Durante el recorrido, los asistentes disfrutaron de una experiencia inmersiva donde imagen, atmósfera y arquitectura se entrelazaron. La fotografía adquirió una dimensión casi escultórica y el paisaje mexicano reveló nuevas formas de percibirse.
La experiencia sensorial continuó a través de las distintas expresiones de Loco Tequila: Loco Tequila Puro Corazón desplegó su pureza, fineza y elegancia; Loco Tequila Ámbar reveló notas complejas, atrevidas y profundamente expresivas; mientras que Loco Tequila Blanco aportó intensidad, potencia y versatilidad a través de los cócteles Loco Berry, Loco Palmer, Loco Origen, creados especialmente para acompañar la noche.
Más que una exposición fotográfica, Canchas se consolidó como una invitación a observar México desde otra perspectiva: como una composición viva donde juego, geometría, identidad cultural y creación contemporánea encuentran nuevas formas de trascender. El territorio se traza, se habita y se transforma.
La exposición permanecerá abierta al público durante tres meses como parte de la agenda cultural y artística de la ciudad.
Así, Loco Tequila reafirmó su propósito: consolidarse como una obra de arte que dialoga con la creación contemporánea, el paisaje agavero y la sensibilidad artística.
Loco Tequila, el arte de celebrar la vida.



