Detrás de cada superficie cerámica existe un proceso donde convergen tecnología, precisión, innovación y talento humano. Recientemente, en Revista Ambientes tuvimos la oportunidad de realizar un recorrido por las instalaciones de Cesantoni, en Zacatecas, para conocer de cerca la operación de una de las empresas mexicanas más importantes de la industria cerámica. A través de esta experiencia, fuimos testigos del compromiso que la marca mantiene con la calidad, la innovación y la mejora continua, valores que han definido su trayectoria durante más de cuatro décadas.
Fundada en 1980 por la familia Reimers Campos, Cesantoni ha construido una historia de crecimiento sostenido que hoy la posiciona como un referente nacional e internacional en el desarrollo, fabricación y comercialización de superficies cerámicas y porcelánicas. Con una capacidad de producción anual de 12.1 millones de metros cuadrados y una operación que genera más de mil empleos directos e indirectos, la empresa continúa impulsando el desarrollo económico y productivo del estado de Zacatecas.
Para Cesantoni, la excelencia no es un objetivo estático, sino una labor diaria. Cada avance en diseño, tecnología, eficiencia y sostenibilidad forma parte de una visión que busca elevar constantemente sus estándares y responder a las necesidades de la arquitectura contemporánea.
Actualmente, la empresa concentra su producción en dos plantas equipadas con tecnología de última generación, donde se fabrican superficies de alto desempeño utilizadas en proyectos arquitectónicos de gran exigencia. Durante nuestro recorrido, pudimos observar cada etapa del proceso productivo, desde la selección de materiales hasta los rigurosos controles de calidad que garantizan la resistencia, funcionalidad y estética de cada pieza.
En 2025, Cesantoni fortaleció su estrategia de crecimiento al enfocar su portafolio hacia proyectos arquitectónicos de mayor valor agregado, consolidando su presencia en mercados nacionales e internacionales. Esta evolución responde a una visión empresarial que entiende el diseño como una herramienta de transformación y diferenciación.
La sostenibilidad también ocupa un lugar central dentro de la compañía. Entre sus principales iniciativas destacan la incorporación de energías renovables, la optimización de la eficiencia energética y la gestión responsable del agua y los residuos, acciones que buscan reducir progresivamente su impacto ambiental y contribuir a una industria más consciente y responsable.
En el ámbito social, la empresa reafirma su compromiso con el bienestar y desarrollo de sus colaboradores, reconociendo que el talento humano es el principal motor de su crecimiento. Actualmente, más de 800 personas participan activamente en los procesos de diseño, producción y distribución, aportando conocimiento, experiencia y dedicación a cada proyecto.
Este enfoque integral también se refleja en su modelo de gobernanza, basado en principios éticos, transparencia y responsabilidad corporativa, elementos que orientan la toma de decisiones y fortalecen la confianza de sus grupos de interés.
Como señala Yaco Reimers Campos, presidente del Consejo y director general de Cesantoni, el futuro es el principal motor de inspiración de la compañía. Una visión que impulsa a la empresa a seguir diseñando con intención, produciendo con conciencia y avanzando con determinación hacia nuevos desafíos.
Nuestra visita a Cesantoni nos permitió comprender que detrás de cada colección existe mucho más que un producto: hay una filosofía de trabajo que apuesta por la innovación, la calidad y la evolución constante. A 45 años de su fundación, la empresa continúa demostrando que los logros alcanzados son el resultado de una visión sólida, mientras que el futuro sigue siendo la inspiración que guía cada uno de sus pasos.



