Concebida como un reloj solar que registra el paso del tiempo, Casa 720° transforma la experiencia de habitar en La Reserva Peñitas, Estado de México. El proyecto duplica el recorrido visual tradicional de 360º y se origina a partir de un patio central que articula la relación entre interior y exterior.
Durante el día, la vivienda se abre hacia la montaña y el volcán, expandiendo la mirada hacia el perímetro del paisaje; por la noche, se repliega hacia el círculo interior, convirtiendo el patio en el corazón íntimo de la casa. Más que una forma, el gesto construye una experiencia cambiante que responde a la luz, el clima y el paso del tiempo. El proyecto se compone de tres volúmenes: una vivienda principal de planta circular, un estudio independiente que funciona como casa de invitados y un cuerpo rectangular con patio que alberga dormitorios adicionales y áreas de servicio. La fragmentación del programa responde a la topografía y a la vegetación existente, que se preservó intacta. Diseñada para dos familias, la residencia contempla espacios para convivir y alojar visitantes sin perder autonomía.
En la vivienda principal, organizada en dos niveles —planta baja y azotea habitable—, la geometría circular define la envolvente mientras el programa interior se resuelve mediante una lógica rectangular que alberga recámaras, baños, vestidores y cocina con mayor eficiencia. Los muros curvos se reservan para las circulaciones, que se extienden como terrazas hacia el patio y como jardines hacia el exterior. La azotea amplía la experiencia espacial y refuerza la lectura como un dispositivo que mira y se repliega según la hora del día.
Concebida como un reloj solar, Casa 720° transforma la experiencia de habitar.
Más que una forma, el gesto construye una experiencia cambiante que responde a la luz y al clima.
Aislada y abierta al mismo tiempo, la casa responde a un clima radical donde la temperatura puede variar hasta 30°C en un solo día y la lluvia domina buena parte del año. Sus muros actúan como membranas entre bosque y pradera, estación seca y húmeda, y entre tres condiciones espaciales claras: centro, interior y exterior. Más que cerrar o abrir, la arquitectura media entre extremos. Asentada directamente sobre el terreno, la construcción prolonga el color y la textura del sitio mediante una mezcla de tierra local y concreto que define su acabado. La escala contenida del conjunto permite que la arquitectura se funda con el paisaje sin imponerse.
Proyecto arquitectónico: Fernanda Canales.
Diseño de interiores: Camilla Pallares.
Construcción: Felipe Nieto.
Ubicación: La Reserva Peñitas, Estado de México.
Año: 2024.
Área construida: 1,115 m2.
Fotografía: Rafael Gamo y Camila Cossío.



