Un homenaje al Pacífico

Ubicada en uno de los puntos más elevados de Zihuatanejo, las vistas oriente y poniente hacia el océano Pacífico y los acantilados dentro del paisaje selvático se maximizan para generar una integración de la residencia con su entorno.

El reto fue exaltar la conexión del usuario con el contexto natural en su cotidianidad. De esta forma, recorridos, un patio de agua y terrazas, suman a la idea de crear atmósferas de relajación, ocio y disfrute. A la propiedad se accede por un camino en pendiente que guía al acceso principal, así como al estacionamiento techado. El vestíbulo se comprende de una escalinata en exterior flanqueada por dos volúmenes de piedra de recinto a manera de muros llorones, que conduce hacia el patio central de la casa, siendo éste un gran espejo de agua.

La estructura principal se materializa en concreto aparente y tabique, así como con elementos secundarios de piedra local y acero. Madera de parota le da calidez a la casa, resultando en una cromática de grises y cafés que conviven orgánicamente con el entorno natural. El proyecto retoma sistemas bioclimáticos pasivos por medio de ventilación cruzada en diversos espacios, adaptándose a la situación de playa de la zona.

Se implementaron techos verdes con la idea de mimetizarse con la vegetación colindante, reducir las superficies pavimentadas, así como generar un confort térmico al interior de la residencia. Por otro lado, la casa tiene su propia planta de tratamiento de aguas negras y grises, con la finalidad de reutilizar y minimizar el impacto ambiental.

Se tomó en consideración todas las peticiones y sugerencias del cliente. Se propuso una palapa tradicional combinándolo con elementos contemporáneos. Sin embargo, el cliente prefirió un propuesta más sobria y limpia por lo que se tomó la decisión de hacer volumetrías sencillas con losas aparentes.

Se propuso hacer una sala hundida con ricas proporciones entre la alberca y comedor de exterior, para lograr un espacio muy social e importante para la casa. Aunado a eso, se creó un comedor al exterior con asador, todo bajo una pérgola, que permite ampliar las actividades al exterior.

La casa se segmenta en dos geometrías que programáticamente ayudan a diferenciar entre los espacios privados y los sociales. De esta forma, el primero alberga tres habitaciones con sus respectivos baños, mientras que el segundo contiene la estancia, el comedor y la cocina, con la posibilidad de unificarse con la terraza apergolada y el asador. Dentro del mismo volumen se encuentra la recámara principal como espacio privado exclusivo con conexión directa hacia la alberca infinita y vistas al océano.

Arquitectura: Zozaya Arquitectos//Arq. Daniel Zozaya. @zozaya_arquitectos
Ubicación: Zihuatanejo, Guerrero.
Año: 2022.
Área construida: 370 m2.
Equipo de diseño: Daniel Zozaya, Ana Cadenas, César Hernández, José Antonio Vázquez, Jesús López.
Equipo de construcción: Saddam Otero.
Fotografía: César Belio.

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