En la vibrante escena gastronómica de la calle 47 en Mérida, Mar de Maaares emerge como un hot spot donde el diseño interior y la propuesta culinaria convergen en un mismo discurso: celebrar el mar desde su origen hasta su representación espacial. Aquí, el concepto no se limita a una estética marina, sino que se construye como una narrativa integral que conecta el producto fresco de Progreso, Yucatán, con una experiencia sensorial cuidadosamente diseñada.
El proyecto parte de una premisa clara: reinterpretar el imaginario del mar con un enfoque contemporáneo, ligero y cargado de identidad. La atmósfera se construye a través de una paleta de azules, verdes y tonos arena que evocan la costa yucateca, mientras que elementos escultóricos —peces suspendidos y un pulpo monumental— flotan sobre el espacio, generando un recorrido visual dinámico y envolvente. Estas piezas no son meros acentos decorativos, sino protagonistas que refuerzan la idea de un entorno inmersivo, casi onírico.
En paralelo, el diseño dialoga de forma directa con el origen del producto: pescados y mariscos frescos provenientes de Progreso, cuya cercanía geográfica y riqueza marina se traducen en la cocina y se reflejan simbólicamente en cada rincón del espacio. Así, el restaurante se convierte en una extensión del litoral, donde lo que sucede en el plato encuentra eco en la arquitectura interior.
Uno de los mayores aciertos radica en la integración del branding como parte del lenguaje espacial. Frases como “No seas maaaresco” o “Maaa qué gusto verte” se incorporan en muros y gráficos, aportando un tono desenfadado que equilibra la sofisticación del diseño con una cercanía auténtica y memorable. Este juego verbal no sólo genera identidad, sino que construye una experiencia lúdica que conecta emocionalmente con el usuario.
Materialmente, el proyecto apuesta por una mezcla equilibrada entre lo artesanal y lo contemporáneo. Destacan los recubrimientos tipo escama en la barra, que reinterpretan texturas marinas, así como pisos geométricos que aportan ritmo y contraste. La madera, las fibras naturales y la vegetación suavizan el conjunto, generando una atmósfera cálida que invita a permanecer. Más allá de su estética, Mar de Maaares se consolida como un verdadero festín marino, donde cada elemento —desde el producto fresco hasta el diseño— forma parte de una experiencia coherente y envolvente. Aquí, el mar no es sólo inspiración, es origen, narrativa y esencia.
@mardemaaares
Arquitectura y construcción: CC+S Arquitectura. @ccs_arquitectura
Branding: El Fuego Brand Studio.
Artista de peces y pulpo: Humberto Morales Mahum. @mahummexico
Interior Styling: Arq. Ana Paula Sánchez Camargo. @ambientes_dc



