Pensado como un refugio de verano, el proyecto se desarrolla a partir del diseño interior como herramienta principal para transformar la percepción del espacio. En Playa San Benito, Yucatán, la intervención no modifica la arquitectura existente, sino que construye una atmósfera donde la materialidad y la luz definen una experiencia de calma.
Maderas en tonos claros, textiles neutros y recubrimientos de apariencia suave construyen la base material del proyecto, equilibrando calidez y frescura sin perder ligereza visual. Esta selección no sólo responde a una intención estética, sino también a la necesidad de durabilidad y fácil mantenimiento, propias de un departamento de uso vacacional. En continuidad con esta lógica, el área social se concibe como un espacio continuo que favorece la convivencia, donde sala, comedor y terraza se articulan a través del mobiliario y la iluminación. La disposición de piezas junto con la repetición de materiales y tonos, elimina barreras visuales y favorece una lectura abierta del conjunto, reforzando la relación con el exterior.
A través de la repetición de tonos y materiales, la transición entre interior y terraza se percibe natural, ampliando la sensación de espacio y continuidad. Esta estrategia permite que el exterior se integre como parte activa de la experiencia cotidiana.
Líneas simples y proporciones generosas definen un mobiliario que prioriza el confort sin saturar el espacio. Las texturas juegan un papel clave, incorporándose a través de fibras naturales, tapices y elementos artesanales que aportan profundidad y carácter sin romper con la armonía general.
El proyecto se construye a partir de decisiones contenidas.
La materialidad y la luz definen una experiencia de calma.
En las áreas privadas, el lenguaje se traslada hacia espacios más contenidos que privilegian el descanso. La iluminación, tanto natural como artificial, se trabaja de manera sutil para construir atmósferas suaves donde la serenidad se percibe desde lo esencial. Sostenido por un equilibrio entre estética y funcionalidad, el proyecto se construye a partir de decisiones contenidas que definen una experiencia habitable, atemporal y pensada desde la calma.
Proyecto arquitectónico: Miguel Ángel González.
Diseño de interiores: Chehade Carter diseño interior. @chehadecarter
Ubicación: Playa San Benito, Yucatán.
Año: 2025.
Área construida: 480 m2.
Recubrimiento en muros: Pasta Extrafina Marfil de Chukum.
Fotografía: Leo Espinosa.



