Frente al mar al norte y a una laguna al sur, en una parcela larga y estrecha de la costa yucateca, Reyes Ríos + Larrain Arquitectos levantaron tres pabellones detrás de la segunda duna del terreno. La decisión responde a una prioridad clara: minimizar el impacto de la construcción sobre un ecosistema costero particularmente delicado, sin renunciar a una relación directa con el paisaje.
Pilotes y dunas: la estrategia detrás del bajo impacto
Detrás de la segunda duna y elevados sobre pilotes, los tres volúmenes prismáticos dejan que el ecosistema conserve cierta libertad de movimiento y quedan protegidos de las avenidas de agua que dejan tormentas y huracanes. La disposición angosta de cada pabellón, además, permite visuales libres hacia el mar y la laguna, mientras la brisa circula de manera cruzada por todos los espacios y reduce la necesidad de aire acondicionado e iluminación artificial. En la azotea, espacios atípicos conectan a quienes habitan la casa con esa posición privilegiada frente al agua.
Multiplast: el mortero pigmentado que evita el mantenimiento
Desarrollado junto con el Centro de Tecnología del Cemento y el Concreto de Cemex, un mortero base cemento de alto desempeño (Multiplast) recibe un pigmento mineral estable que refuerza su calidez visual y elimina la necesidad de repintar durante la vida del proyecto. El tratamiento, usado tanto en interiores como en exteriores, es una idea original de los arquitectos y se convierte en el material que más distingue a esta casa de playa de 700 m², construida en 2024 y fotografiada por Edmund Sumner.
Mármol, bambú y aluminio en la paleta de acabados
Elegidos por su resistencia al ambiente salino, los materiales se mantienen deliberadamente mínimos: mármol mexicano pulido mate, del mismo tono que la arena, cubre pisos interiores y exteriores; bambú y carpintería en madera subtropical aportan calidez, mientras que la cancelería de aluminio con lamas móviles y mosquiteros integrados resuelve la ventilación sin recurrir a químicos. Una alberca revestida en chukum blanco, preparada por un chukumero artesanal, suma otro acento de oficio local a una propuesta que privilegia lo esencial sobre lo decorativo.
El mismo mar y la misma laguna que enmarcan el terreno terminan definiendo el espíritu de esta casa: una forma distinta de habitar la costa yucateca, sensible al ecosistema y alejada del derroche de recursos materiales.
Proyecto arquitectónico: Reyes Ríos + Larrain Arquitectos: Salvador Reyes Ríos, Josefina Larraín, en colaboración con Andrés Saenz. | @reyesrios_larrain
Diseño de interiores: Josefina Larraín | Reyes Ríos + Larrain Arquitectos.
Construcción: Alberto Esquivel y Diego Caamal.
Paisajismo: Josefina Larraín | Reyes Ríos + Larrain Arquitectos.
Ubicación: San Bruno, Yucatán.
Año: 2024.
Área construida: 700 m².
Créditos de fotografía: Edmund Sumner | @edmundsumner
Pisos y cubiertas de baño y cocina: Mido Mármol y Granito.
Muebles de baño: Interceramic.




