Dentro del Barrio de Santiago, en Mérida, una construcción resuelta como caja blanca fue el punto de partida de Casa Malay. En vez de intervenir su estructura, Merida Office of Design and Architecture (MODA) y Studio Zada optaron por habitarla: sumar capas de materialidad, arte y color hasta darle una identidad propia a sus 90 m², sin perder la sobriedad del volumen original.
Patio central con alberca de chukum
Frente al patio, canceles corredizos permiten abrir por completo la casa hacia el exterior y disolver el límite entre el interior y el jardín. Ahí, una alberca revestida en chukum se convierte en el elemento que organiza la vida diaria del proyecto. “El patio se convierte en el pulmón de la casa”, describe el equipo. Junto con Inveta, se diseñó una banqueta continua de tzalam que recorre el espacio como un datum, con iluminación oculta que acentúa su horizontalidad y acompaña el recorrido hacia el resto de la casa.
Encino y herrería suavizan la cocina
Sobre líneas de herrería negra, la carpintería de encino aporta calidez en bancas y muebles a medida, suavizando el carácter industrial de la cocina. Un mosaico de Dune KitKat, en acabado ocean-gloss, cubre el respaldo como un guiño brillante dentro de una paleta que, en el resto de la casa, se mantiene mineral: salvia, topo y marfil, con acentos puntuales de índigo, oliva y óxido que aparecen en textiles y objetos puntuales, nunca en superficies completas.
Arte, color y textiles marcan el toque final
Piezas de gran formato de Amelia Opalińska visten la sala y la recámara principal, mientras que el trabajo de Ana Leovy suma claridad gráfica al conjunto. “El arte configura el interior tanto como la madera o la luz”, señala el estudio. Tonos textiles completan la propuesta: un tejido artesanal junto a la cama y un textil vintage tipo Kuba en la cocina, acompañados de piezas de iluminación como la lámpara Danu 63 de Nuumbra y los apliques DBH 02 III de Bandido Studio, elegidos para acentuar sin competir con el resto de los materiales.
Quien recorre Casa Malay encuentra un resultado calibrado: ni maximalista ni austero, sino una casa que suma capas sin saturar, donde cada material, cada textil y cada pieza de arte tienen un lugar preciso dentro de la caja blanca original.
Proyecto arquitectónico y construcción: Merida Office of Design and Architecture (MODA).
Diseño de interiores: Studio Zada. | @wearestudiozada
Ubicación: Barrio de Santiago, Mérida, Yucatán, México.
Año: 2025.
Área construida: 90m².
Fotografía: Studio Zada y Manolo R. Solis. | @manolorsolis_fotografia




