En un estrecho lote del centro de Mérida, las ruinas de una antigua vivienda se transformaron en Casa Skoura, un proyecto de 170 m² inspirado en el desierto de Marruecos.
La casa retoma los tonos anaranjados de la arena mediante concreto pigmentado, chukum y mosaicos de pasta. Detrás de una fachada sutil, el interior combina geometría y color con espacios que mantienen una conexión constante con el exterior.
El recorrido comienza con una puerta inspirada en las ruinas mayas, que conduce a un patio sombreado por un árbol de aguacate. En el interior, una sala a desnivel con conversation pit, inspirada en los salones bajos marroquíes, se convierte en el corazón social de la vivienda. La cubierta a dos aguas, que pasa de 6 a 8 metros de altura, genera una sensación de amplitud.
Memoria y arquitectura
La intervención conserva los muros de piedra de la antigua vivienda. Uno de ellos divide la sala y el comedor, integrando la nueva estructura con la memoria del lugar.
La cocina y el comedor se prolongan hacia la terraza, donde una sala exterior y una piscina de formas redondeadas quedan rodeadas por una vegetación densa que crea un oasis dentro del clima de Mérida.
En la parte posterior, un segundo volumen alberga las recámaras. Destacan sus regaderas: una iluminada por un mural de vitroblock y otra con una ventana en forma de ojo que enmarca el cielo.
La vivienda encuentra su carácter en chukum naranja, cedro rojo, concreto pigmentado y mosaicos de pasta hechos a mano. El mobiliario y las obras de arte fueron creados por el propio arquitecto bajo la autoría MATA.
Casa Skoura demuestra cómo materiales locales, estrategias espaciales e integración de estructuras existentes pueden crear una vivienda serena, contemporánea y conectada con su entorno.
Proyecto arquitectónico, diseño de interiores, construcción y paisajismo: Enekén Studio.
@nkn.studio
Ubicación: Mérida, Yucatán.
Año: 2025.
Área construida: 170 m².
Fotografía: Jasson Rodríguez.




