Entrar al Hotel Casa Sagnier es cruzar el umbral de una casa que nunca termina de amueblarse, y eso es intencional. Construido en 1892 por Enric Sagnier i Villavecchia como su hogar y estudio, el edificio del número 104 de la Rambla de Catalunya es hoy un hotel boutique de cinco estrellas de la familia Pérez-Sala. Si en una visita anterior repasamos la vida del arquitecto con más obras catalogadas en Barcelona, esta vez proponemos otro camino: recorrerlo de la calle a la habitación, mirando cómo se diseñó.
Una fachada que rompió las reglas de su época
Desde la acera, lo primero que llama la atención es la tribuna de grandes ventanales que domina los dos pisos superiores. En aquellos años lo habitual era colocarla en la planta principal, como escaparate del edificio y pantalla hacia la vida de la calle. Sagnier, sin un cliente al que rendir cuentas, la subió. La de la planta principal llegó después, en 1906. En la esquina con el Passatge de la Concepció, hoy un enclave gastronómico de la ciudad, la Inmaculada Concepción de Josep Llimona sigue mirando el cruce.
Planta baja con alma de sala de estar
Al cruzar la puerta, el espacio se abre hacia ambos lados y deja al centro la recepción, resguardada para los huéspedes. A la izquierda, la barra del Cafè de l’Arquitecte mira hacia el pasaje; a la derecha, un salón con chimenea, biblioteca y mesas recibe como lo haría una casa. La tipología de la fachada permitió crear una galería frontal que funciona como escaparate hacia la rambla, ideal para ver pasar la ciudad. El café, abierto todos los días de 9:00 a 00:00 h, sirve como restaurante, cafetería y coctelería para viajeros y vecinos, bajo la mirada del retrato de Sagnier hecho con sellos que preside la chimenea.
Lo original y lo nuevo, una composición abierta
Detrás de las obras y el interiorismo está Federico Turull, de TurullSørensen arquitectos, que optó por intervenciones sutiles en lugar de una reconstrucción fiel. El equipo trabajó como se hacía en el modernismo, sumando el oficio de distintas disciplinas. El estudio Elefante, de Eva Balart y Juan Carballido, firmó el estilismo y las instalaciones artísticas, y Laura Torroba pintó los murales de la planta baja, rodeados de textiles, ilustraciones, mapas y objetos que evocan el taller de un arquitecto, además del archivo fotográfico que cedió la propia familia Sagnier.
Pensado como una composición abierta, el conjunto admite nuevos objetos con el tiempo, igual que una vivienda privada. Las mezclas tienen un toque extravagante y algunos elementos disonantes terminan por armonizar, al punto de que el visitante se pregunta qué pertenece a la casa original y qué llegó ayer. Una iluminación escénica compartimenta los espacios como si fuera un mueble más.
Arriba, las 51 habitaciones, 6 de ellas suites, se reparten en siete plantas en blanco y negro, con suelos de madera, tejidos naturales y acústicos, y mármoles originales que conservan sus cicatrices.
Casa Sagnier es uno de los cuatro hoteles de 70k, la marca de los Pérez-Sala que nació de un viaje en moto alrededor del mundo. Todo empezó con Primero Primera, la casa familiar que convirtieron en hotel en 2011. La idea se repite en cada proyecto: edificios con historia, personalidad propia y un trato cercano.
Quizá por eso, al salir del Hotel Casa Sagnier, queda la sensación de haber estado de visita en una casa que seguirá cambiando la próxima vez.
- Arquitectura y reforma: Federico Turull, TurullSørensen arquitectos. | @turullsorensenarchitects
- Interiorismo y estilismo: Estudio Elefante (Eva Balart y Juan Carballido). | @elefantestudio.bcn
- Diseño gráfico: Pablo Juncadella, estudio Mucho. | @wearemucho
- Fotografía: Rafael Vargas. | @rafaelvargasphoto
- Ubicación: Rambla de Catalunya 104, 08008 Barcelona, España.
- Contacto: reservas@hotelcasasagnier.com | +34 935 959 545
@casasagnierhotel | @cafearquitecte






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