Los espacios de pocos metros cuadrados también pueden convertirse en ambientes agradables cuando existe un equilibrio entre sus dimensiones y el mobiliario. La luz, las transparencias, los reflejos, los tonos neutros y una selección adecuada de piezas permiten aprovechar sus posibilidades y mantener una sensación de amplitud.
1. Elige mobiliario de aspecto ligero
Una selección de muebles de aspecto ligero, acompañada de una gama de tonos neutros y una tonalidad homogénea en la madera, puede crear un ambiente diáfano y agradable para vivir.
2. Aprovecha acabados lisos
Los acabados lisos en plafones, muros y pisos tienen un papel importante en la percepción del espacio. Mantener estas superficies ayuda a construir una composición visualmente amplia.
3. Planea el mobiliario según las necesidades
Una buena planeación de lo que requiere el usuario permite seleccionar únicamente las piezas que responden a sus necesidades funcionales. Una vez resuelto este aspecto, la creatividad y el buen gusto pueden completar la propuesta del espacio.
4. Prioriza las áreas según su uso
Definir qué actividad tendrá prioridad permite distribuir mejor los metros disponibles. En un área social, por ejemplo, puede darse mayor importancia a la zona de descanso mediante un sofá confortable y una mesa de centro amplia.
5. Utiliza muebles que faciliten la circulación
La elección de la forma del mobiliario también puede ayudar a optimizar el espacio. Una mesa circular en el comedor permite generar áreas de circulación cómodas hacia las zonas anexas.





