Abran paso a Ricky Diablo: entre el caos y la emoción

Usar sus emociones para crear es -para él- casi un gesto natural. Originario de Yucatán, su práctica va de la pintura a la intervención de piezas familiares, tejiendo un diálogo entre el arte y la vida diaria.

Su personaje “Diablo” nació durante la pandemia, etapa en la que decidió dedicarse profesionalmente a la pintura. Más que un personaje, se convirtió en un alter ego que le ha permitido exteriorizar emociones, miedos y pensamientos que permanecen en silencio; una representación de “todo aquello que no dice”.

Con un lenguaje visual que transita entre el neoexpresionismo y la cultura urbana contemporánea, sus piezas están pobladas de símbolos, palabras y rostros fragmentados que remiten a la anatomía humana. A través de una estética atrevida y espontánea, su obra explora la tensión entre la razón y la emoción, construyendo narrativas que conectan con experiencias profundamente humanas, entre las que se puede mencionar la identidad, el aprendizaje autodidacta y el caos de la vida actual. Cada trazo funciona como un registro personal y directo.

En los últimos años, ha consolidado su trayectoria con piezas en galerías de Mérida y colecciones privadas en México y Estados Unidos. Este 2026 llevó su trabajo a Tribeca, Nueva York, fortaleciendo la proyección internacional de su propuesta artística.

Share:

Facebook
Threads
Pinterest
WhatsApp
Email
X
Picture of Revista Ambientes

Revista Ambientes

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Social Media

Most Popular

¡Inspírate con Ambientes! Recibe en tu correo las últimas tendencias en arquitectura, diseño e interiorismo.

* indica que es obligatorio

Categorías

Continúa leyendo

Artículos Relacionados

Anata, una copa entre historia y diseño

En el corazón de Casa Lecanda, Anata Vin Bar entrelaza la arquitectura yucateca y la sofisticación del art déco con un interiorismo contemporáneo. Un espacio íntimo y sereno donde la historia de la casona se convierte en parte esencial de la experiencia.

Abran paso a Ricky Diablo: entre el caos y la emoción

Originario de Yucatán, Ricky Diablo convierte sus emociones en materia para crear. A través de la pintura y la intervención de piezas familiares, su alter ego “Diablo” se convierte en un vehículo para exteriorizar aquello que permanece en silencio. Entre el neoexpresionismo y la cultura urbana contemporánea, su obra explora la identidad, el caos y la tensión entre razón y emoción con una estética espontánea y provocadora.

Abran paso a Andrea Pasos: pintar desde el instinto

Andrea Pasos construye paisajes que surgen sin un plan definido, transitando entre la figuración y la abstracción en un diálogo constante entre lógica e instinto. A través de un flujo de conciencia en el que conviven personajes, animales, recuerdos e historias íntimas, la artista encuentra en la improvisación una forma de explorar su mundo interior y dejar que cada obra tome su propio rumbo.

Abran paso a Alexa Torre: el rosa como lenguaje

A través de la fotografía, la instalación y la intervención de espacios, Alexa Torre explora la identidad femenina, la memoria y las formas en que construimos nuestra mirada. Su investigación alrededor del rosa como lenguaje conceptual resignifica símbolos, arquitecturas y narrativas históricas, mientras su reciente residencia en Atenas amplía su diálogo con el imaginario clásico y la representación femenina.