Sus paisajes no siguen un plan: nacen y se transforman sobre la marcha, en un devenir entre la figuración y la abstracción. Entiende su práctica como un espacio de afirmación de la voluntad, donde personajes y animales irrumpen ocasionalmente,
habitando esos espacios sin previo aviso.
Historias propias y la indagación en su intimidad dan forma a su trabajo, que ella materializa en un flujo de conciencia donde distintos tópicos conviven sin límites de tiempo, espacio o tema. Arriesgar e improvisar son fundamentales en su proceso, aun con el riesgo de perder el rumbo o romper la lógica de una composición; pintar, para ella, implica una negociación constante entre la lógica y el instinto arbitrario.
Numerosas exposiciones colectivas en museos y galerías de Mérida se suman a siete muestras individuales a lo largo de su trayectoria. En 2022 integró la Feria Clavo, en la Ciudad de México, y fue elegida artista vinculante por Casa Baanal CDMX.
Un año después, fue seleccionada para la Bienal de Pintura Joaquín Clausell y formó parte de Confluencias, en el Museo de la Ciudad de Mérida. Su colaboración colectiva más reciente fue en Way Week, junto a Taller Nepantla y Galería 25, mientras que su exposición individual más reciente, El Bucle, abrió en Nutum espacio, en noviembre de 2025.





