Las dimensiones no determinan las posibilidades de un buen diseño. A través de la iluminación, el color, los espejos y una elección acertada de acabados, incluso los espacios pequeños pueden adquirir profundidad, amplitud y carácter sin perder elegancia.
1. Crea un punto de fuga
Una ventana al fondo del baño puede prolongar visualmente el espacio, además de aportar iluminación y ventilación. El punto de fuga se convierte así en un recurso importante para generar una mayor sensación de amplitud.
2. Utiliza tonos oscuros para generar profundidad
Un envolvente oscuro puede crear una sensación de profundidad dentro del baño. Al combinarlo con un muro de espejo, es posible reforzar este efecto y conseguir una composición elegante y cautivadora.
3. Apuesta por una paleta monocromática
El color puede convertirse en un gran aliado para trabajar las dimensiones de un espacio pequeño. Una paleta monocromática aporta carácter y fuerza, mientras que los colores vibrantes y alegres pueden crear una atmósfera diferente y contribuir a ampliar visualmente el espacio.
4. Aplica el principio de “menos es más”
Saturar un baño pequeño con demasiados elementos o diferentes acabados puede generar una sensación negativa. Elegir un acabado vistoso y combinarlo con accesorios y muebles de baño con estilo permite conseguir un espacio sencillo y elegante.





