El área exterior es una parte esencial del diseño de una residencia y debe planearse desde los primeros trazos para generar puntos visuales que puedan disfrutarse desde el interior. Jardines, terrazas y albercas se integran al conjunto arquitectónico para crear espacios que además de complementar la vivienda, inviten a disfrutarlos.
1. Conserva los árboles y crea remates de vegetación
Si el terreno cuenta con árboles, preservarlos permite aprovechar su belleza y la frescura que aportan al ambiente. Cuando sea necesario incorporar nuevos ejemplares, es recomendable elegir aquellos de raíz profunda y hoja perenne, especialmente si existe una alberca cerca. En los límites del terreno, la vegetación mediana o alta puede convertir los muros en un telón vegetal más agradable.
2. Diseña una terraza para disfrutar el exterior
Contar con un espacio exterior techado permite colocar mobiliario y realizar distintas actividades. De acuerdo con el tamaño disponible, puede incorporar una barra y contrabarra para preparar bebidas y botanas, una tarja y un asador, además de un comedor o una sala. También es posible crear un nicho para una pantalla que quede protegida del exterior.
3. Considera la orientación del sol y los vientos
Al diseñar la terraza, tomar en cuenta la orientación del sol y los vientos dominantes permite protegerse de ellos o utilizarlos a favor. Estos factores ayudan a definir la disposición del espacio y el mobiliario para aprovechar mejor el exterior.
4. Integra el agua como elemento de relajación
Desde un espejo de agua o un jacuzzi hasta una alberca, el agua puede convertirse en un elemento central del exterior. La iluminación interior puede hacer que luzca aún más, siempre en armonía con el estilo arquitectónico de la residencia.
5. Elige pavimentos adecuados alrededor de la alberca
Cuando el espacio entre la alberca y el interior es reducido, elevar el borde puede incluso convertirlo en una banca exterior y ayudar a evitar caídas accidentales. Si el área es amplia, elegir pavimentos que absorban poco calor, como la piedra con acabado rústico, avejentado o martelinado, permite caminar descalzo con mayor comodidad durante el día.





