El baño puede ser mucho más que un espacio funcional: también puede convertirse en un lugar para renovar energía, liberarse del estrés y descansar. Para lograrlo, la elección de acabados, mobiliario, materiales y elementos decorativos debe acompañar tanto los momentos cotidianos como aquellos destinados a una pausa más prolongada.
1. Elige materiales y muebles duraderos
Si el baño es un espacio destinado al descanso y al bienestar, vale la pena darle la importancia que merece dentro del diseño de la casa. Elegir acabados de calidad y muebles cuya perdurabilidad esté garantizada permite crear un espacio pensado para disfrutarse durante más tiempo.
2. Aprovecha el sol y la ventilación
Permitir que los rayos de sol ingresen al baño en algún momento del día, junto con una ventilación adecuada, ayuda a reducir la humedad que se concentra después de un baño caliente y los malos olores que pueden generarse.
3. Considera una tina si el espacio lo permite
Aunque la tina no es imprescindible, cuando el espacio disponible lo permite puede incorporarse como parte de la experiencia de bienestar del baño. Si además existe una vista agradable hacia el exterior, este elemento puede convertirse en un verdadero privilegio.
4. Combina materiales duros con elementos cálidos
Los materiales duros y lisos son habituales en el baño por su facilidad de limpieza, pero incorporar madera puede aportar un toque más acogedor. Plantas, cestos y lámparas con luz cálida también ayudan a crear un ambiente versátil, adecuado tanto para un baño rápido como para uno más prolongado y relajante.
5. Elige pavimentos que favorezcan la seguridad
En la zona de la tina, un deck de madera colocado sobre bastidores permite que el agua derramada se filtre entre las ranuras hacia el drenaje, evitando encharcamientos y manteniendo una superficie libre de agua acumulada. Como alternativa, cuando se busca conservar la continuidad de los pavimentos de mármol o granito, pueden utilizarse estas mismas piedras con acabado mate o avejentado para producir una adecuada fricción al caminar.





