En la isla de Capri, Villa Michela combina centralidad y privacidad. Formó parte de uno de los primeros complejos hoteleros de la isla, Le Terrazze, y hoy se resguarda en un parque privado que le otorga discreción y silencio.
Proyecto arquitectónico y diseño de interiores: Flavia Donatella Esposito.
IG: @flaviadonatella.architetto
Ubicación: Nápoles, Italia.
Año: 2024.
Área construida: 100 m².
Fotografía: Carlo Oriente.
El proyecto de renovación, a cargo de la arquitecta Flavia Donatella Esposito, se centró en rescatar mobiliario y elementos decorativos de los años 70s, reinterpretados con un lenguaje contemporáneo. La intención fue revivir el espíritu de la dolce vita caprese, cuando la isla se consolidó como ícono de estilo. En la sala, una lámpara escultórica ilumina la mesa central blanca que contrasta con la fotografía The Kiss, de Aloisvanlstudio, pieza que se convierte en protagonista del espacio. Cojines, butacas recuperadas y un aparador reinterpretado completan una atmósfera que equilibra nostalgia y contemporaneidad. La cocina se diseñó en obra, con superficies brillantes y un marcado contraste cromático que refuerza el carácter mediterráneo. Sobre el comedor, un par de lámparas enmarcan nuevamente una obra de Aloisvanlstudio, mientras que una colección de cerámicas artesanales aporta vitalidad con sus colores vivos y formas costeras.
En la primera recámara, un muro de nichos alberga pequeños accesorios cerámicos típicos de la costa, entre ellos las piccole donne de Paolo Sandulli. Dos luminarias flanquean la cama, acompañadas por una Safari chair, de Zanotta, original de los años 70’s. La segunda recámara mantiene el guiño setentero con dos lámparas Tolomeo y una mesa plegable en tono burdeos. Los baños reflejan la paleta cromática predominante en la villa: turquesas y azules. Azulejos brillantes, piezas cerámicas decoradas y sanitarios blancos crean una composición fresca y ligera, realzada por detalles artesanales que evocan la tradición local. Se rescataron piezas olvidadas en el sótano familiar, combinándolas con objetos contemporáneos y con el piso original de cerámica vietrese, restaurado y potenciado como lienzo de toda la propuesta. Los jarrones cerámicos, los azulejos azules intensos y la atmósfera mediterránea refuerzan la conexión entre Capri y Sorrento. El resultado es una villa que celebra el color, la tradición artesanal y la atemporalidad de un estilo que aún define la elegancia de Capri.



