En el corazón de San Miguel de Allende, Casa Quebrada cuenta con 10 habitaciones, cada una única en su decoración, con un estilo marroquí-boho que invita a la relajación y al descanso entre colores cálidos y texturas naturales.
La llegada, un primer respiro
Desde la llegada a Casa Quebrada se experimenta la calma: entre el sonido del agua de su fuente principal y la vegetación que rodea el pasillo de entrada. Los arcos y la simetría que componen su arquitectura, junto con una iluminación tenue, invitan al visitante a disfrutar los detalles y la simplicidad de su decoración, creando un ambiente de tranquilidad.
Su ubicación es privilegiada: dentro de la Zona Centro, entre callejones, y a tan solo 8 minutos caminando de la parroquia de San Miguel Arcángel, lo que permite recorrer el Pueblo Mágico a pie.
Habitaciones con identidad propia
Al tener únicamente 10 habitaciones, se logra una estancia con privacidad y tranquilidad. El hotel cuenta con cuatro categorías de habitación para todo tipo de viaje: familiar, en pareja o con amigos. Cada una, con decoración particular, está envuelta en colores cálidos y terracota, con texturas que reconectan con la naturaleza y la tierra.
Todas las habitaciones cuentan con un espacio al aire libre (patio o balcón interno), aire acondicionado, servicio de café Nespresso y amenidades de baño de lujo Malin+Goetz.
Sabores del Mediterráneo, a un paso de casa
Boca Ciega hostería es el restaurante vecino y colega, y forma parte de la experiencia de hospedarse en Casa Quebrada. De cocina griega, los colores vivos de sus platillos y los sabores del Mediterráneo envuelven el paladar, por lo que se ha convertido en uno de los restaurantes populares del pueblo.
El hotel cuenta además con servicio al huésped las 24 horas: siempre hay alguien pendiente de cualquier necesidad, para hacer sentir a los huéspedes seguros y como en casa.




