Atahualpa Hernández, Luis Estrada y Víctor Cruz, quienes fundaron este despacho en Mérida, Yucatán, desde 2004, han trabajado unidos por una misma filosofía: crear espacios para el ser humano del siglo XXI, ya sean completamente nuevos o resultado de la reinterpretación de estructuras existentes. Su práctica parte de una convicción clara: la arquitectura es tanto arte como ciencia, y su propósito esencial es generar espacios habitables, no monumentos. En un contexto latinoamericano, el despacho aprovecha los recursos materiales y económicos de la región, no como tendencia, sino como una decisión consciente y honesta. Cada material posee una expresión propia y el reto del arquitecto consiste en revelar su esencia y convertirla en parte vital de la obra. Su arquitectura busca provocar emociones más que impresiones, invitando a vivir los espacios con los cinco sentidos. En su filosofía convergen tradición y modernidad, historia y actualidad, siempre con el ser humano y su entorno como eje central. A lo largo de dos décadas, Taller Estilo Arquitectura ha sido reconocido en distintas bienales y certámenes nacionales e internacionales por la sensibilidad y coherencia de su trabajo, entre ellos los Premios Firenze Entre Muros, la Bienal de Arquitectura Yucateca, la Bienal Mexicana de Arquitectura y el Premio Obras Cemex.
UMBRAL ENTRE DOS MUNDOS
Proyecto arquitectónico, diseño de interiores,
construcción y paisajismo: Taller Estilo Arquitectura.
@tallerestiloarquitectura
Ubicación: Mérida, Yucatán.
Año: 2025. Área construida: 229.00 m2.
Fotografía: Manolo R. Solís.
Umbral: paso primero y principal, o entrada de cualquier cosa. Así define la RAE una palabra que, para el proyecto, adquiere una dimensión poética. Casa Umbral es la invitación a dejar el mundo caótico atrás, es una propuesta arquitectónica que invita a atravesar la puerta y trasladarse a un mundo de experiencias sensoriales, a través del recorrido de sus espacios. En un terreno de 7.5 metros de ancho por 41.5 metros de largo, la vivienda unifamiliar se desarrolla en dos niveles y responde a un programa funcional y equilibrado. Dos volúmenes principales albergan las áreas social y de servicios al frente, y las privadas al fondo —con habitaciones, vestidores y baños—, unidas por un pórtico contemporáneo que organiza el recorrido y articula los espacios.
Desde el primer umbral, la arquitectura guía de manera sutil al visitante para dejar el mundo atrás y dar paso hacia la calma. El patio¿ inicial recibe con el sonido del agua, evocando un oasis de paz. Al cruzarlo, un cuerpo de agua funciona como transición simbólica entre el exterior y el interior. Una segunda puerta, transparente, anuncia el acceso definitivo al hogar. La volumetría es sencilla, pero contundente: los espacios de doble altura albergan las áreas sociales, creando la sensación de gran escala donde las actividades pueden desarrollarse con libertad y amplitud, mientras que los espacios privados y de servicios son de una sola altura, lo que da el efecto de confort en el primer caso y de funcionalidad en el segundo. En los muros de acceso y fachadas interiores se utilizó concreto con cimbra aparente, que crea conceptualmente una barrera entre interior y exterior: un hogar protegido por muros que resguardan su propio paraíso interior.
En el interior, los recubrimientos texturizados de muros y plafones reflejan el paso del tiempo y la variación de la luz a lo largo del día, mientras columnas, dinteles y pérgolas conforman espacios que se sienten naturales y vivos. Al interior, muros y plafones tienen un recubrimiento texturizado que permite que los espacios se sientan naturales y vivos, ya que van reflejando el paso del tiempo con la luz que crean distintas dimensiones a lo largo del día; todo esto, en conjunto con los elementos arquitectónicos (columnas, dinteles, pérgolas, etc.). En su sencillez, la casa celebra una experiencia arquitectónica contemporánea fuertemente arraigada al contexto de Yucatán, donde la luz, los espacios al exterior, la calma y la belleza del habitar entre el umbral
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¿Cuál ha sido el comentario más inesperado que
un cliente ha hecho sobre su trabajo?
TEA: “La casa que hicieron para nosotros nos hace querer ser mejores personas,
vestirnos bien cada día y recibir amigos.”
Si su estilo de diseño fuera una película, ¿cuál sería?
TEA: “Roma”, por sus memorias, su identidad nacional y las sensaciones que
transmite.
¿Recuerdan un espacio —público o privado— que guarden con especial
cariño y cómo influyó en su manera de diseñar?
Víctor: La Casa Estudio Luis Barragán, siempre ha sido una gran inspiración por el manejo increíble de las emociones al recorrer sus espacios.
Atahualpa: La Capilla y Convento de las Capuchinas Sacramentarias de Luis Barragán, donde el espacio, el color y el sonido logran la amalgama perfecta.
Luis: La Casa Estudio de Diego Rivera y Frida Kahlo. Si pudieran invitar a cualquier personaje histórico o contemporáneo a cenar
en uno de sus proyectos; ¿a quién elegirían y en qué espacio?
Víctor: A Adele, la cantante, a una cena en nuestro proyecto Casa Desnuda, sólo
por el placer de conocerla y compartir una buena velada.
Atahualpa: Me gustaría platicar con Marco Aurelio, también en Casa Desnuda.
Luis: A Luis Barragán, en algún patio de nuestros proyectos.
¿Hay algún objeto o detalle que suele aparecer en sus proyectos, aunque no lo planeen?
TEA: Curvas. En muchos proyectos, sin darnos cuenta, surgen elementos curvos:
muros, piscinas, islas de cocinas, etc.
De los materiales con los que trabajan, ¿cuál representa el mayor reto?
TEA: El cementos bruñido, porque es difícil lograr el resultado perfecto.
¿En qué momento del día encuentran su mejor inspiración?
Víctor: Durante la mañana.
Atahualpa: Durante la caminata matutina.
Luis: En la noche, cuando todo se detiene.
Cuando alguien habita sus proyectos,
¿qué emoción buscan despertar?
TEA: Alegría.
Nos pueden compartir un proyecto que aún no existe,
pero sueñan con diseñar algún día.
Víctor: Un espacio de contemplación.
Atahualpa: Un espacio para el retiro.
Luis: Una iglesia, por su valor emocional, cultural y simbólico.
¿Qué elemento mexicano han incorporado en algún proyecto
y qué significado tuvo para ustedes?
TEA: El color. Para nosotros es fundamental que la arquitectura lo incorpore, ya
sea a través de los materiales, la vegetación o el uso de pigmentos y pinturas.
Piensen en un desafío importante de su trayectoria profesional,
¿qué aprendizaje les dejó?
Víctor: Antes de tener nuestra propia oficina, trabajamos en otros despachos
donde las jornadas se extendían hasta la madrugada durante meses; aprendimos
que jamás repetiríamos lo mismo en nuestra oficina.
Atahualpa: Todos los proyectos dentro de nuestra trayectoria nos han dejado
mucho aprendizaje. Creo que siempre, con cada proyecto, aprendemos
cosas nuevas.
Luis: No entender las necesidades lleva a un diseño sin sustancia.



