Entre letras y color: el mundo expresivo de Quique Ollervides

IG: @quique

Con más de dos décadas de trayectoria, Quique Ollervides ha hecho del diseño gráfico, la ilustración y la tipografía su universo expresivo. Radicado en la Ciudad de México, ha trabajado en proyectos que cruzan la música, el entretenimiento, la cultura pop y la gastronomía, dejando una huella visual reconocible por su energía, humor y frescura. Estudió en la Universidad Intercontinental y más adelante se especializó en diseño mtipográfico en Type@ Cooper, en Nueva York. Co-fundó el icónico estudio Hula+Hula, fue Director de Diseño en Grizzly (San Diego) y Gerente de Diseño Corporativo en PepsiCo Latam. 

Actualmente, desarrolla proyectos independientes de branding y tipografía, además de compartir su experiencia como docente en instituciones como Centro, Domestika y la UIC. A lo largo de su carrera ha colaborado con artistas, comisariado exposiciones, codirigido la galería Kong y formado parte de jurados como los Latin Grammy. Para Quique, crear es una forma de conectar, de explorar lo que lo inspira desde niño: imaginar, dibujar y hacer que las ideas cobren forma (y color).

¿Qué fue lo que dio inicio a tu necesidad de crear?
Desde pequeño descubrí que crear a través del dibujo era mi mejor herramienta para expresarme; dejar correr mi imaginación; descubrir lo que me gustaba y lo que no, y conectar con otras personas con quienes compartía intereses. Siempre fui un poco introvertido y penoso, pero dibujar —y más adelante diseñar— me facilitaba expresarme. Pronto me di cuenta que el dibujo podía acompañarme a donde fuera, así que se volvió un hábito cargar con un bolígrafo en la bolsa del pantalón.

¿Cuál fue el primer proyecto que te hizo sentir verdaderamente orgulloso?
Cuando cursaba la primaria participé en un concurso nacional de dibujo, organizado por la tienda departamental Suburbia donde Martha Chapa formaba parte del jurado. Obtuve el primer lugar: una bicicleta y dinero que inmediatamente gasté en material para dibujo. Profesionalmente, fue cuando codirigía Hula+Hula, que tuvimos oportunidad de diseñar el arte de portada e interiores para el primer disco de Natalia Lafourcade.

¿Cuál es el color que nunca te falla y por qué lo sientes tan tuyo?
Mi color favorito es el verde. Durante mucho tiempo fue el verde olivo y, recientemente, me inclino más por una tonalidad de verde azulado cercano al turquesa, o teal. Lamentablemente, el verde casi siempre falla si no se aplica como tinta directa. Es muy fácil que la tonalidad se vea sucia o demasiado chillante. Los colores que me han acompañado en varios proyectos y nunca fallan son el naranja y el negro… pero funcionan tan bien que se convierten en un lugar común y dejan de sorprender. Siempre estoy en busca de combinaciones de color poco comunes que aporten algo interesante a los proyectos.

¿Qué emoción o sensación buscas transmitir a través de tu trabajo?
Me gusta que mis proyectos tengan un aire esperanzador, alegre y muchas veces humorístico. Por supuesto que depende 100% del mensaje que el cliente o producto necesita transmitir, pero si es un proyecto personal suelo inclinarme por conseguir hacer que el espectador sonría al verlo o que lo haga pensar.

¿Qué lugar o ciudad sientes que se parece más a tu forma de crear?
Un festival de música en alguna ciudad cerca del mar. Probablemente Primavera Sound en Barcelona o algo similar.

Si no te dedicaras a lo que haces hoy, ¿a qué te habría gustado dedicarte?
Originalmente, me quería dedicar a la escultura y no descarto que eso sea algo que termine ocupando mis días en un futuro. Tengo pánico escénico, lo cual impidió que mi primera opción fuera dedicarme a la música en un escenario. Imaginando que eres una silla,

¿qué diseño te representaría mejor y por qué?
Sin lugar a dudas, sería la Molded Plastic Armchair Rocker de Eames. Siempre he sido fan de todo lo que diseñaban Charles y Ray Eames, y me encanta cómo esa silla mecedora combina plástico, metal y madera de manera súper elegante, sencilla y funcional. Además, suma dos mil puntos extra por formar la silueta de un pájaro cuando la vemos en el ángulo adecuado.

Si pudieras encargarle una pieza a cualquier creador (no importa la época), ¿a quién sería y qué le pedirías?
Me encantaría vivir en una casa diseñada por Ludwig Mies van der Rohe.A

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