Con vistas de 360° a cerros y sierras, la terraza conecta con el horizonte. En contraste, el interior ofrece atmósferas rojizas y patios ajardinados que invitan a una vida íntima y pausada.
Proyecto arquitectónico: Práctica Arquitectura.
IG: @practica_arquitectura
Construcción: GC3.
Paisajismo: Oswaldo Zurita.
Ubicación: San Pedro Garza García, Nuevo León.
Año: 2019-2022.
Área construida: 160 m2.
Pintura: Berel.
Muebles de baño y grifería: Helvex.
Fotografía: César Béjar, Apertura Arquitectónica y Dove Dope.
Ederlezi, nombre de la celebración que marca el inicio de la primavera en los Balcanes y Turquía, representa una ruptura con el invierno a través de la música, danza y flores. Esa sensación de renovación y movimiento se traduce en los contrastes que definen el proyecto: el verde exuberante de la vegetación se encuentra con los tonos rojizos de la pasta en los muros, el tezontle que cubre los jardines y la materialidad cálida de los canceles. Esta composición busca perpetuar la energía vibrante de esa estación del año y evoca paisajes desérticos y mediterráneos que surgieron durante las conversaciones con los clientes en el proceso de diseño.
Desde la singularidad de su volumetría hasta los misterios y sorpresas que surgen en sus recorridos, la casa construye una personalidad profundamente conectada —y a la vez distinta— de su contexto inmediato. Reinterpreta elementos clásicos de la arquitectura del noroeste como el basamento o la proporción de los vanos, al integrarlos con componentes contemporáneos más abstractos.
Desplantada sobre un angosto terreno de cinco metros de ancho y veinte metros de fondo, en pleno casco histórico de San Pedro Garza, la vivienda se organiza mediante una columna vertebral de circulaciones y servicios adosados a la colindancia. Un patio central divide el programa en dos volúmenes. El primero, orientado hacia la calle, alberga el zaguán, la cochera, una habitación de huéspedes de doble altura con un tapanco y una terraza en la azotea. El segundo volumen, en la parte posterior se encuentra la sala, el comedor, la cocina, un patio azul que remata el final del sitio y la recámara principal con acceso a una terraza ajardinada. Aunque la planta parte de una secuencia racional de cuadrados, la sección gana dinamismo con escalones, plataformas, traslapes en la cancelería y grecas ornamentadas que culminan en un zigurat rojo. Esta pieza monumental funciona como contención hacia la calle y resuelve la fachada dentro de las restricciones patrimoniales de la zona.



