Hace algunos años, HW Studio visitó el Museo de Paula Rego, diseñado por Eduardo Souto de Moura. La experiencia fue inmediata: al ingresar, bajo una de sus pirámides, la luz descendía con suavidad por un tragaluz y envolvía el espacio en una atmósfera dorada y serena. Sombras y reflejos danzaban sobre muros y suelos, creando un cobijo contemplativo que los conmovió profundamente.
Proyecto arquitectónico: HW Studio.
IG: @hwstudioarq
Ubicación: Morelia, Michoacán.
Año: 2024.
Área construida: 54.35 m2.
Construcción: Alberto Gallegos Negrete (Grupo Gapse).
Recubrimientos, muebles de baño y grifería: Interceramic.
Fotografía: César Béjar.
Existen encuentros con la arquitectura que marcan, donde luz y espacio despiertan emociones y transforman la experiencia del habitar. Es bajo esa premisa que Casa Emma, busca transmitir la misma serenidad y calma que el estudio sintió aquel día en Cascáis. A diferencia del museo, aquí la casa se concibe como un ejercicio de excavación: un vacío inspirado en la forma de troje purépecha. Por ello, el interior se resolvió íntegrament en madera, acentuando esta idea y evocando las tradiciones constructivas con respeto y continuidad. La luz, nuevamente, se convierte en protagonista al descender con suavidad y dar vida a los espacios. El terreno, de apenas 4 por 10 metros, exigió resolver iluminación y ventilación de manera cenital y, al mismo tiempo, optimizar cada metro cuadrado.
Al frente se diseñó un pasillo que conduce al acceso principal y oculta la cubierta, revelada más adelante. En el centro, una planta libre concentra sala, comedor y cocina sin divisiones que limiten la amplitud. Al fondo se ubican el refrigerador, la bodega y las circulaciones verticales que conducen a un pequeño vestíbulo, desde el cual se accede al baño o a la recámara situada en un mezzanine. Ese mezzanine se convierte en un gesto plástico central: un volumen blanco que flota en el interior de la casa. La elección de material busca aligerar su presencia, como un fragmento de algodón suspendido, cuyos bordes se difuminan gracias al reflejo de la luz. Con Casa Emma se propone una experiencia de contemplación y recogimiento, donde la luz se vuelve lenguaje de emociones. La obra rinde homenaje a la memoria de Paula Rego y a Emma, quien habita este espacio desde el cielo.



