Dentro de un complejo vertical en Zapopan, Jalisco, nace Sybil, un proyecto de arquitectura interior pensado, como las sibilas de la antigüedad, con los ojos puestos en el porvenir.
Al unificar dos departamentos de planta cuadrada, el proyecto dio cabida a las necesidades espaciales de la familia. El primero, en planta baja, conecta con una terraza posterior; el segundo, justo encima, mantiene esa misma relación con el exterior. Más que un reto espacial, el verdadero desafío fue de carácter: transformar la lógica de un departamento en la de una casa. En una torre son las columnas las que sostienen el peso del edificio; en una casa, son los muros los que cargan ese peso, y esa diferencia, aunque técnica, termina por definir toda la atmósfera del espacio.
De la lógica de torre a la lógica de casa
Por eso, el proyecto buscó suavizar esa condición: multiplicar los espacios abiertos y diáfanos, como la estancia, el bar y el estar familiar vinculados a la terraza, y a la vez crear zonas privadas con personalidad propia, como la cocina bañada en verdes o la biblioteca rodeada de madera. Integrar los muros, sin función estructural real, a las columnas hasta fundirlos en un mismo lenguaje fue lo que permitió esa suavidad. A esa integración los propios diseñadores la llaman piel: la superficie con la que todo el tiempo interactuamos, desde las ventanas que nos conectan al exterior hasta los pisos que tocan nuestros pies descalzos.
Una piel de piedra, nogal y mármol
En el departamento, esa piel se resuelve en materiales cálidos y lujosos sin caer en lo ostentoso: piedra natural, madera de nogal, mármoles retapados con resina dorada, celosías de madera que filtran luz y privacidad, y cantera que envuelve el patio mineral entreverada con la vegetación.
Arquitectura háptica, pensada para el tacto
Tocar también importa. Los diseñadores llaman a esto arquitectura háptica: la atención a todo lo que entra en contacto con la mano, con el pie, con el cuerpo entero. Louvers de madera que se manipulan para dosificar luz y privacidad, celosías que satisfacen ventilación y roce, mármoles que invitan a recargar los antebrazos. Cada superficie fue pensada para generar una experiencia sensorial, no solo visual.
Al final, Sybil se siente como una casa completa, bien adentro de la ciudad, y no como una unidad dentro de un sistema interconectado: un lugar donde el reto no fue resolver metros cuadrados, sino construir un sitio propio para habitar.
“Louvers de madera que se manipulan para dosificar luz y privacidad; celosías que satisfacen ventilación y roce; mármoles que invitan a recargar los antebrazos… Cada superficie fue pensada para generar una experiencia sensorial, no sólo visual.”
- Proyecto arquitectónico y construcción: JDE Estudio. | @jdestudiomx
- Diseño de interiores: Kenya Rodríguez Estudio. | @kenyarodriguez_estudio
- Paisajismo: Bonsai.
- Ubicación: Zapopan, Jalisco.
- Año: 2022.
- Área construida: 629 m².
- Fotografía: César Béjar. | @cesarbejarstudio





