El lavamanos se ha convertido en una pieza protagonista dentro del baño, capaz de aportar carácter, estilo y funcionalidad. Sus materiales, formas y diseño ofrecen distintas posibilidades para integrarlo al espacio y convertirlo incluso en una pieza escultórica.
1. Piensa el lavamanos como parte del diseño integral
Un lavamanos bien pensado nace desde la concepción de todo el diseño del baño. Su elección debe formar parte de la manera en que se plantea el espacio, ya que es uno de los elementos que brindan esencia y función a esta habitación.
2. Explora diferentes formas y materiales
Existe una gran diversidad de lavamanos y ovalines, disponibles en materiales como porcelana, mármol, granito, metal, piedra y cristal. También pueden encontrarse en diferentes formas, como ovaladas, rectangulares o tipo bowl, lo que permite crear distintas combinaciones dentro del diseño.
3. Las formas rectas aportan sobriedad y elegancia
La simpleza de las formas rectas puede convertir a los muebles de baño y lavamanos en piezas únicas. El texto destaca también la combinación de blanco y negro con manijas doradas, que aporta al espacio un aire inspirado en la época Gatsby.
4. Los elementos naturales pueden convertirse en piezas únicas
Las piedras naturales pueden crear espacios que no pasan de moda. Un lavamanos esculpido en roca porosa puede funcionar no sólo como mueble, sino también como una escultura funcional, difuminando las fronteras entre arte y diseño.
5. Haz del lavamanos el protagonista
Por su diseño y funcionalidad, el lavamanos puede convertirse en uno de los elementos principales del baño. Desde muebles clásicos hasta piezas realizadas con elementos naturales, existen infinitas formas de darle carácter y estilo al espacio.





