Elegir el piso adecuado puede transformar por completo una cocina. Más allá de su apariencia, este elemento debe responder a las necesidades del espacio y aportar funcionalidad, resistencia y estilo.
1. El piso también define el estilo de la cocina
Además de delimitar el plano inferior del espacio, un buen piso puede aportar amplitud y estilo, sin dejar de ser funcional y conveniente.
2. Los pisos cerámicos son una opción versátil
El cerámico es un material atemporal que puede encontrarse en diferentes presentaciones. Además, resiste el uso rudo, repele manchas y líquidos y es fácil de mantener.
3. El porcelanato facilita el mantenimiento
Como evolución de los cerámicos, los porcelanatos están hechos de arcilla refinada y purificada. Son adecuados para el uso rudo y de fácil limpieza; además, al no contar con poros, no absorben rápidamente el agua.
4. La piedra natural aporta un carácter único
Es uno de los materiales favoritos para espacios de trabajo como la cocina. Existen diferentes variedades de granito que pueden darle un diseño único al espacio, además de destacar por su dureza.





