La recámara es mucho más que un espacio para dormir. Descanso, lectura, entretenimiento, meditación, organización y trabajo pueden convivir en este ambiente, que funciona como refugio individual o de pareja. Su diseño puede responder a todas estas actividades sin perder esa sensación de calma y confort.
1. Los tonos neutros ayudan a crear una atmósfera de calma
El diseño interior de las recámaras suele apostar por tonos neutros para generar sensaciones de paz y armonía. Mezclarlos en pisos, paredes, tapetes, mobiliario y ropa de cama permite mantener una misma atmósfera. Pueden ser tonos cálidos o fríos, siempre de acuerdo con el tipo de casa donde se encuentre la habitación. El mobiliario también debe mantener una gama apacible, evitando colores vivos que estimulen el espacio cuando lo que se busca es descanso.
2. Diseña la habitación para disfrutarla más allá de la noche
Las vistas hacia la naturaleza pueden convertirse en un gran atractivo durante el día, pero cuando desaparecen por la noche, la habitación debe mantener por sí misma su belleza y confort. Elementos como dos chaise en gris oscuro pueden prolongar la experiencia de la cama y ofrecer un espacio para distintos usos, mientras que un mueble de TV puede ocultar los aparatos electrónicos, incorporar almacenamiento para libros y mantener el orden.
3. Una cabecera de tela suma comodidad
Las cabeceras forradas con tela aportan un aspecto bonito y elegante, pero también ofrecen mayor comodidad. Aunque el colchón es fundamental para el confort y el buen dormir, una cabecera de tela puede amplificar esta sensación y proteger la cabeza ante posibles accidentes.
4. Aprovecha las dimensiones para crear nuevos espacios
Las habitaciones de grandes dimensiones permiten incorporar áreas adicionales dentro de la misma recámara, como una zona de trabajo o lectura, una pequeña sala o un espacio para meditación o ejercicio. De esta manera, el dormitorio puede convertirse en un ambiente multifacético que se adapta a distintas actividades.
5. La organización y el trabajo también pueden formar parte del dormitorio
De ser posible, la recámara puede contar con un espacio destinado a la organización o al trabajo de sus habitantes. Al tratarse de un espacio multifacético, también es importante considerar distintas opciones de ventilación para utilizarlo en diferentes momentos del día y durante todo el año. La ventilación natural puede complementarse con un ventilador y un sistema de aire acondicionado para adaptar la habitación a distintos escenarios climáticos.
6. El papel tapiz y la madera permiten transformar la atmósfera
El papel tapiz puede crear diferentes escenarios dependiendo del patrón, color y textura elegidos para cada recámara. En habitaciones grandes, también es posible llevar el diseño a paredes y techos mediante recubrimientos de madera para hacerlas más acogedoras. Un diseño de vigas en el techo añade además un elemento estético que puede disfrutarse desde la cama.




