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Inspirada en el buen gusto

El proyecto se ubica en un área rodeada de árboles, por lo que fue muy importante crear una conexión entre el interior y el exterior, para que los propietarios pudieran sentir la naturaleza dentro de la casa.

Los dueños del predio son coleccionistas de arte, así que para ellos era muy importante que la casa fuera un espacio donde pudieran disfrutar de sus obras, al mismo tiempo querían una edificación sustentable, que no necesitara de energía eléctrica para iluminar la casa durante el día, y que estuviera bien orientada para aprovechar la luz del sol y los vientos, para ventilar naturalmente todo el espacio.

La casa debía cumplir con un programa específico elaborado por los propietarios, y la posición de ciertos espacios de la casa debían ser ubicados estratégicamente, de manera que todo funcionara con base en su estilo de vida.

Antes de realizar el proyecto, los propietarios y los diseñadores hicieron un tour de casas que les había gustado a los primeros, para que los segundos tomaran ideas de ellas y las aplicaran a su nuevo hogar.
La que más llamó su atención fue una casa de la década de los 50’s, de la época del modernismo de Mies van der Rohe y Phillip Johnson, pero ubicada en México. Esta casa contenía todo su programa principal en un solo nivel y un sótano para las áreas de servicio; la configuración en planta era en forma de L y el conjunto viendo hacia un mismo patio/jardín central; todos los espacios eran transparentes comunicados visualmente hacia el jardín.

Con base en esa arquitectura moderna se elaboró una propuesta, pero mezclada con espacios a doble o triple altura en las áreas públicas; grandes muros para la exposición de arte, y amplios ventanales que permitieran esa iluminación y conexión con el exterior.

La planta de la casa es en forma de L, y para acomodar todo en una sola planta se decidió dividirlo en tres niveles.

Todo el programa público se ubicó en el elemento frontal y horizontal en la L que daba hacia la fachada principal de la casa y conectaba visualmente con el jardín. Una serie de marcos de concreto con grandes ventanales da la sensación de fluidez espacial a través de la casa.

Una serie de marcos de concreto con grandes ventanales da la sensación de fluidez espacial a través de la casa.

La cubierta de la cocina, las terrazas y patios exteriores están cubiertos de losetas de basalto para hacer contraste con el color gris claro del concreto.

En el elemento vertical de la L se creó una serie de espacios con base en el flujo de comunicación entre ellos, que serían el family room; después, la cocina seguida de un patio-jardín que vestibula todas las áreas de la casa y que sirve como control de circulación entre los espacios. Posteriomente, un área de transición entre el espacio público y privado de la casa, que funciona como el vestíbulo de las recámaras, luego las habitaciones de los tres hijos, todas comunicadas por un pasillo de triple altura que da a un ventanal que mira a un jardín vertical que surge desde el sótano y recorre toda la barda colindante hasta la azotea, con una altura total de 14 metros; del lado derecho, un lambrín de madera de nogal que camufla los accesos a las recámaras, todas con vista al jardín principal y comunicadas en el exterior por una terraza lineal sobre un espejo de agua.

En la planta alta, en el área pública, se ubica el salón de juegos y TV, un espacio diseñado prácticamente para los invitados de la casa, por lo que incluye un bar con baño propio, y con una escalera ubicada inmediatamente a un lado del acceso principal, para que los invitados pueda entrar al salón sin pasar por toda la casa.

Esta escalera tiene un remate visual particular: un ventanal que enmarca una palmera que está al otro lado de la calle.

En el sótano se ubica el estacionamiento para seis autos en paralelo con una extensión de 12 por 12 metros sin ninguna columna; toda el área pública de la casa se encuentra sobre el sótano, y la solución estructural fue todo un reto, en el que se utilizó una losa reticular y se aprovecharon los caserones huecos para hacer un diseño de iluminación aleatorio colocando lámparas rectangulares en algunos de estos caserones. Los cuartos de servicio, a diferencia de la mayoría de las casas en la zona, cuentan con una excelente iluminación y ventilación natural, ya que la filosofía de diseño de Revolution es siempre otorgar espacios dignos de vivir para cualquier persona que los habite. Se generó un jardín interior que sirve como patio de iluminación para estos espacios en el sótano y se creó un gran muro verde que recorre toda la verticalidad de la casa en los niveles superiores.

De esta manera, se juega con las alturas de la casa y se rompe el esquema moderno de una casa con todo el programa en un solo nivel, pero adaptando las ideas y conceptos principales de fluidez del espacio y transparencia.

La casa fue construida con tres materiales principales: concreto, madera y vidrio.

Al otro lado de la casa, en la misma planta pero totalmente aislada y con su propia escalera, se encuentra la recámara principal que abarca el área de las tres recámaras de la planta baja; una máster suite de 100 m2 con un ventanal de 12 metros de largo hacia el jardín, que permite disfrutar el exterior, todo siguiendo el mismo concepto de espacio fluido y conexión.

Los propietarios querían una casa fresca, que no estuviera atascada de una gran variedad de materiales; deseaban que reflejara simpleza y elegancia, por ese motivo eligieron el concreto como el acabado principal, lo que favoreció mucho al proyecto, que requería de grandes muros estructurales para los amplios volados y claros entre espacios que tiene la residencia.

Para contrarrestar la frialdad del concreto se usó madera de nogal canadiense para los pisos de los espacios principales como la estancia y las recámaras, y para las escaleras se prefirió mármol negro traído especialmente de una mina española. La cubierta de la cocina, las terrazas y patios exteriores están cubiertos de losetas de basalto, para hacer contraste con el color gris claro del concreto.
Los techos están cubiertos por duela de nogal, y en el interior se observa una serie de lambrines de nogal americano que cubren algunos de los muros como el del pasillo de las recámaras y el exterior del baño de visitas. El resto de los muros está decorado por pinturas, esculturas e instalaciones.

La casa cuenta con un sistema inteligente de iluminación automatizada con un diseño especial para el arte.

Diseño arquitectónico: Revolution / Andrés Bustamante-Arrieta, Andrés Bustamante H.
Ubicación: Paseo de las Palmas, CDMX.
Año: 2016.
Área construida: 1,200 m2.
Construcción: Grupo Dovela.
Fotografía: The Black Rabbit
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